jueves, 10 de mayo de 2018

X ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE BIBLIOTECARIOS, ARCHIVISTAS Y MUSEÓLOGOS


"Memoria Histórica y Patrimonio Documental y Bibliográfico: su organización y preservación para impulsar el desarrollo de pueblos y naciones" 
La paz, Bolivia. 17 al 21 de septiembre de 2018
Fechas importantes:

v  Inicio de registro de ponencias, informes institucionales y carteles: Marzo
v  Limite de registro de ponencias e informes: 30 de julio
v  Limite de registro de carteles: 30 de julio
v  Registro de asistentes: a partir del 30 de marzo

Para más información consultar el siguiente enlace 

lunes, 30 de noviembre de 2015

Entre libros, partituras y...



Bueno, después de haber dejado pasar siglos sin escribir, retomo este ejercicio. Claro está que no se trata de textos llenos de mil y una referencias; como bien lo dice el título de mi blog, lo manejaré de forma informal.

En fin, el 19 de mayo de 2009 escribí una entrada titulada “¿Y cómo fue que…?”, en la cual contaba cómo fue que terminé estudiando la licenciatura en Bibliotecología. Si bien lo que más aprendí fue a catalogar y clasificar libros, jamás en la vida me imaginé terminar trabajando en una biblioteca tan especializada como la Biblioteca Cuicamatini de la Facultad de Música.

Mi llegada a esta dependencia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fue, por así decirlo, un conjunto de casualidades. Pero por una cosa u otra, y sin estarlo buscando, me llegó un recado.

Resulta que, casualmente, dos de mis compañeros de carrera estaban realizando una investigación sobre bibliotecas especializadas; sí, la de la Escuela Nacional de Música, hoy Facultad de Música. Ellos me preguntaron si conocía a una profesora que me había enviado un mensaje. Si mi memoria no me falla, decía algo así:


“Consuelo, está libre una plaza de Técnico Académico. Me interesa que tú la ocupes, por favor repórtate”.

Yo ya estaba en el último semestre de la carrera y no tenía idea de qué iba a hacer al terminar. En ese momento prefería no pensar demasiado, porque en verdad lo único que deseaba era salir, si no con un promedio de 10, al menos con uno que me dejara satisfecha.

Y pues ahí voy a dar: una biblioteca aparentemente con acervos comunes —libros, tesis, revistas…—
oh, oh… partituras.




Afortunadamente, durante la licenciatura tuve la fortuna de contar con un profesor que nos decía: recuerden que todo es factible de catalogarse; todo documento es susceptible de registrarse y documentarse. Esa frase se me quedó muy grabada.

Actualmente tengo 23 años trabajando en esta dependencia, y las cosas han ido avanzando. Contamos con dos bases de datos de partituras: Euterpe y Música Mexicana. La cantidad de información que manejamos… ¡uff! Nunca imaginé que fuera tanta. Tenemos aproximadamente 19 mil títulos en partituras. Ha sido un camino largo, lleno de aprendizajes, sobre todo para entender y manejar las particularidades de este tipo de material.

Llámeme loca, pero a veces me toca trabajar con materiales cuyos índices o tablas de contenido son enormes. Y aun así, como le decía a una amiga, esto es como buscar el cofre del pirata. La adrenalina que provoca rastrear el dato del compositor, verificar si existe información adicional, afinar las palabras clave para una mejor recuperación en la base de datos, etcétera… no tiene comparación.

Pero lo más satisfactorio para mí es ver la cara de gusto de alguna persona usuaria cuando logra dar con el título que necesitaba. En esos momentos es cuando me digo: valió la pena todo el tiempo dedicado.

Creo firmemente que la mejor manera de demostrar que la “chamba” se ha hecho bien no es quién lleve la organización del acervo, sino que este se mantenga recuperable. Que esté quien esté, el material pueda localizarse. Bueno, tampoco crean que hacemos milagros: siempre existe el riesgo de que algo no se acomode en su lugar, esté prestado o que alguien, intencionalmente, lo coloque donde solo esa persona sabe encontrarlo. Esas son variables que no siempre se pueden controlar.

Y ahora vienen retos nuevos. Después de tantos años trabajando con dos bases de datos, se nos propone que, sin importar si el compositor es extranjero o mexicano, todo se concentre en una sola base de datos, que además integrará acervos de otras bibliotecas pertenecientes a la UNAM. Pero eso no es todo: ya no se trabajará con las reglas que conocíamos. La innovación nos alcanzó y ahora toca usar RDA, una nueva normativa que implica ser mucho más específicos en la descripción del material. Y, para rematar, nuestra base de datos será tomada como modelo… valga la “rebuznancia”.

Quien diga que la bibliotecología —y sobre todo la catalogación— es aburrida, es porque no sabe lo que es bueno. Tiene su chiste: se necesita paciencia, ganas de aprender y, sobre todo, mente abierta.

También he tenido la fortuna de contar con el apoyo de chicos y chicas de servicio social del área de música. Esa es otra experiencia sumamente enriquecedora: convivir con jóvenes con actitud de aprendizaje, verlos sorprenderse por cosas que una ya da por sentadas, ayuda a mirar el trabajo con ojos nuevos.

En conclusión, me encanta mi trabajo. Próximamente les contaré con qué otros materiales he aprendido a trabajar. No sé si podría considerarme trabajólica; yo digo que no, porque procuro tener vida social. Pero de que me encanta ver cómo se van acomodando las cosas, cómo se facilita el acceso al material, o recordar cuando nos tocó organizar una serie de cajas de donación que estaban en fondo reservado… de eso no tengo duda.



Pero ocmo dijo la Nana Goya: Eso, es otra historia, y ya se las ontare, en otra ocasión, que no haya necesidad de desvelarme tanto.

Dulces sueños.


Amadis Cello

miércoles, 22 de octubre de 2014

SpicyNodes: El Noble Óctuple Sendero

Que es Spicynotes?

Spicynodes es una aplicación WEB gratuita que permite organizar la información en forma de nodos conectados, ofreciendo una interesante y atractiva experiencia de navegación, Puede ser usada para hacer mapas de ideas, organizar conceptos, presentar jerarquías de datos y demostrar relaciones entre entradas.




El ejercicio que se realizó con esta aplicación, fue el mapa del "Noble Octúple Camino"


lunes, 12 de mayo de 2014

Historia de la biblioteca de la Escuela Nacional de Música de la UNAM

Hace ya casi 22 años que trabajo en la Escuela Nacional de Música (ENM) de la Universidad ´Nacional Autónoma de México, de entre las cosas que hice ya siendo parte del personal de esta dependencia, fue la de titularme en la licenciatura en bibliotecología, entre los documentos en los que me apoye para concluir mi tesina, fue un documento localizado en el archivo vertical de la entonces Biblioteca "Gonzalo Angulo" les comparto aquí lo que dicho documento cuenta sobre la creación y desarrollo de la primera biblioteca de la ENM.
 
 
 

La Biblioteca de la Escuela Nacional de Música ha tenido mucho qué ver en la trayectoria de la superación cultural de la Escuela. Y aquélla se ha debido a la actividad de su bibliotecario quien, con una labor meritoria llena de entusiasmo, dedicación y gran cariño, le ha dedicado toda su vida. He aquí, a grandes rasgos, una historia de las funciones de la Biblioteca en relación con la Escuela Nacional de Música.

1931: Fundación de la Biblioteca por Gonzalo Angulo, siendo este alumno de 2º año. Esta actividad sólo duró seis meses, la persona nombrada renunció en vista de no poder conseguir un sueldo. El material bibliográfico, muy reducido; sinfonías de Beethoven para orquesta, música suelta para piano y folletos varios.

 1943: Se abre de nuevo la Biblioteca a iniciativa del mismo Sr. Angulo y viene una persona del Departamento de Bibliotecas de la UNAM a hacerse cargo de la misma. La cual permanece hasta diciembre y no vuelve a presentarse en enero del siguiente año. Esto motiva que el Sr. Angulo tenga que hacerse cargo de la Biblioteca e iniciar estudios de Bibliotecología (en aquel entonces no existía la carrera en la Universidad; sólo había pequeños cursos temporales, estudiando durante dos años en la Escuela de Bibliotecología de la Secretaría de Educación Pública para iniciar la parte técnica bibliotecológica). 

1944: Se inicia la formación del acervo bibliográfico musical con la cooperación de la Unión de Profesores; cada maestro acepto cooperar con diez pesos y además fue conseguido dinero a través de rifas de discos y música escrita donados por particulares para tal objeto. 

1945-1953: Durante estos ochos años el movimiento de progreso fue lento. Todo el material cabía en un viejo ropero y la Biblioteca constaba de dos mesas tambaleantes de madera y ocupó durante dos ocasiones la cocina con todo y sus braceros. 

1955-1958: Con la ayuda del maestro Juan D. Tercero y del Dr. Jesús Romero, dos directores que brindaron toda su ayuda, se consiguió estantería de madera y mesas de todos tamaños. Se dio un gran paso, la Universidad tomó más en cuenta a la Biblioteca y se contó con una cantidad asignada para la compra de los libros. Los alumnos empezaron a visitar la Biblioteca; ya había algo qué consultar. 

1958-1965: El acervo crece considerablemente con la compra de libros viejos adquiridos en La Lagunilla con fondos donados por particulares y por algunos profesores de la Escuela. El maestro Tercero dona su Biblioteca, compuesta por obras de primera clase, pero valuada por el Sr. Angulo como libros viejos en la cantidad de 60 mil pesos. Con la ayuda del Dr. Romero se compra el archivo sinfónico del maestro Roca bruna, valuado por el mismo Sr. Angulo en tres mil pesos en la misma forma, como obras de tercera. 

Se inicia la discoteca formalmente. Se compra un aparato de la marca Fischer con una buena bocina y se consigue entonces un buen sonido. Se compró también una considerable colección de discos. Se inicia entonces la asesoría bibliográfica y musical para las clases de Historia de la Música y Estética. 

1966-1978: Donación de la biblioteca del maestro Manuel M. Ponce por su viuda, valuada en la cantidad de 45 mil pesos. Sólo vinieron libros que había usado el maestro, pero sin sus obras musicales. 

Con este acervo ya fue posible ampliar el servicio bibliográfico para toda clase de usuarios del D.F. y de provincia. Se comprendió la importancia de contar con una biblioteca especializada y la ayuda que prestaba. Se inició un dialogo y un puente de comunicación con el fin de comprender las necesidades de los usuarios y tratar de conseguir tanto los libros como la música adecuada para satisfacer sus necesidades. Casi se imparte de una manera extraoficial una clase musical que viene a ayudar a los maestros que imparten las clases de Audiciones Comentadas, Estéticas e Historia de la Música, no sólo con bibliografía musical, sino también con ejemplos musicales en discos. 

Se grabaron todas las clases del cursos de Estéticas del profesor José Luis Curiel, las conferencias de Kurt Pahlen, las conferencias de Cordero, los conciertos de la Escuela; todo con un fin educativo. Se inició la grabación de los alumnos de canto por períodos temporales, con el fin de que se notara su adelanto vocal. Ya fue posible ayudar a los alumnos pasantes a hacer sus tesis; hay varios maestros recibidos que están agradecidos por toda la ayuda que desinteresadamente se les proporcionó para terminar sus tesis. 

Se coopero con la dirección para explicar a los alumnos las distintas carreras instrumentales, haciéndoles ver las posibilidades económicas, su valor social y explicación del instrumento con ejemplos musicales.

Se inició la recopilación de fuentes para la historia de la música en México (para el folklor) en recortes de periódico y música mexicana del XIX y lo mejor que hay en México. 

El hombre orquesta ya fue insuficiente. Hubo necesidad de pedir ayuda  y así entraron tres personas que rápidamente fueron también insuficientes, pues las actividades crecían. Para la parte técnica hubo necesidad de inventar una clasificación especial para catalogar los discos, por no haber una clasificación más corta que la del Congreso de Washington, la cual es muy numerosa para nosotros, que contábamos con unos cuentos discos. 

Muchos libros se han perdido y estos son criticados al Sr. Angulo duramente, pero es de su consideración que valió la pena arriesgar para dar toda la ayuda a los alumnos y elevar el nivel musical. Por otra parte, muchas obras se han repuesto con otras más modernas y eficaces. 

Los usuarios han comprendido el esfuerzo y han cooperado donando libros, discos y música escrita, además de donaciones económicas que han servido para la compra de una grabadora de casetes. A pesar de todo, el acervo ha crecido. El servicio mejoro; se dio asesoría a las Escuelas de Música de Tampico, Puebla y Monterrey. En el D.F. se atiende alumnos de secundaria, Normal, del Conservatorio, de la Escuela Superior de Música y a investigadores. A todos ellos se les atiende y se les da la ayuda necesaria. 

 En lo que se refiere a la música del XVIII, con la ayuda del maestro Francisco Galnares, director de esta Escuela, se investigo y se copio la música de las Catedrales de Morelia, Oaxaca y Guadalajara. Esto dio lugar, a iniciativa del Sr. Angulo, a que se dieran los primeros pasos para fundar una Extensión de Musicología Mexicana para más adelante. Debe mencionarse que la Biblioteca Benjamín Franklin ha dado grandes donaciones, encontrándose entre ellas, música impresa, discos, libros e incluso un mueble para colocar discos. 

En 1979 se inicia la instalación de todo el material en el nuevo edificio, cuya Biblioteca, a petición del profesorado y a alumnado de la Escuela, se llama “GONZALO ANGULO”. Hubo entonces la necesidad de dejar las riendas de las actividades en otra persona que se encargara de la Coordinación, pues fue necesario que entrara más gente dada la imposibilidad de ser atendido todo es por el Sr. Angulo. De esta manera ingresó una secretaria, un técnico en biblioteconomía, un ingeniero de sonido que se encarga de la dirección y mantenimiento de la discoteca, un musicólogo para el inicio de la Extensión de Musicología. De esta manera el Sr. Angulo ha podido atender con más eficacia y dirigir la parte técnica musical y encargarse del servicio de consulta para todo el que lo solicite. 

Para todas estas actividades ha sido apremiante para el Sr. Angulo el estudio e investigación musical con todo entusiasmo. 

GONZALO ANGULO ROMERO
JEFE DE LA BIBLITECA

 
 

martes, 6 de mayo de 2014

¿Qué es la Respiración Holotrópica?


La Respiración Holotrópica es un trabajo altamente experiencial recomendado para aquellos interesados en su crecimiento personal y espiritual a través de la exploración interna. Es una técnica creada por el doctor Stanislaw Grof, que nos ayuda a conectar con nuestro potencial sanador innato y nuestra sabiduría interior. En una sesión se pueden experimentar vivencias sensoriales centradas en el cuerpo que pueden ser profundamente liberadoras relacionadas con la infancia, adolescencia o nacimiento. El doctor Grof ha estado investigando este método por más de 50 años, tiene varios libros publicados al respecto. El concepto básico de Grof es que durante la respiración nuestro sanador interno nos va a dirigir y a traer a nuestra conciencia lo que más necesitamos y lo que es más sanador para nosotros en ese momento.

Una respiración holotrópica te ayuda:

- Sí estás interesado en auto descubrirte de una manera profunda.

- Si necesitas liberar  emociones bloqueadas en tu cuerpo.

- Como un complemento excelente de la psicoterapia y otras formas de trabajo     interno.

- Si te dedicas a la profesión de ayuda y necesitas un espacio para ti.

- Si buscas encontrar tu ser auténtico.

- Si quieres abrir, despertar y liberar ti energía creativa.

- Si te sientes "atorado" en tu vida.

- Si tienes alguna experiencia que no has sanado en el aspecto físico, emocional   y espiritual.

- Si quieres expandir tu conciencia.

- Si te sientes desconectado de tu cuerpo.

- Si quieres conectar con la respiración más profunda y descubrir el poder           sanador de este método natural.

- Si buscas descubrir o  regenerar tu capacidad espiritual. 

- Si quieres liberar estrés.

- Si buscas romper y transformar patrones inconscientes.

- Si estas viviendo o has vivido un duelo y quieres un espacio para procesarlo. 

- Si quieres o necesitas trabajar con asuntos no resueltos de tu infancia.

- Si te has encontrado que necesitas ir más allá de lo que te ofrece una terapia     verbal.

- Si estás en una etapa de post-recuperación de adicciones y quieres explorar el siguiente paso.

Y se pueden agregar muchos más...

Facilitadora:

Adriana Hoyos Leonard

Psicoterapeuta Psico corporal, Gestalt y Musicoterapeuta Humanista
Certificada por Spirit Meditation Center (San Francisco CA) como instrictora de Meditación Vipassana
Certificada por Grof International Holotropic Breathwork

viernes, 29 de noviembre de 2013

Las buenas costumbres y las mentes maliciosas



Advertencia: Cada que escribo, puede ser que inicie con un tema, pero me sucede que al final, ni yo misma se a donde va parar la conclusión, dicho sea esta advertencia para quien desee continuar leyendo, en espera de lo inesperado.

Atte. La autor.


Hoy inicie como cualquier otro día, bueno, no precisamente, definitivamente los viernes son un verdadero martirio, eso de que ya sea el último día de trabajo antes de dos merecidos días de descanso, en fin.

Antes de salir de casa, eche un vistazo a mi Facebook, para ver si había algo interesante en las páginas que estoy inscritas o alguna publicación interesante de mis contactos, cuando me voy dando al sopresa que a una de mis contactos, persona muy apreciada por mi, le había bloqueado su Facebook por haber publicado dos fotos que alteraban "el pundonor y las buenas costumbres” de, al parecer algunos de sus contactos, y que paso? Pues que la reportan y la bloquean, mmmm, lo leí con calma, sólo puse el consabido “me gusta”, y salí pitando para el trabajo.

Sin embargo, el tema se me siguío enredando en la cabeza, como era posible que por dos fotos, o al menos así pareciere, arman tanto pancho, como para pedir que la bloquearan, porque, bueno, quizás tengan “muuuy buenas costumbres” pero cero valor civil y mucho menos respeto por lo que publica otra persona, es más, so no me late lo que esta publicando esa persona, pues me doy de baja de su perfil, y asunto resuelto, claro esta que me refiero a este caso, porque también hay otros que usan los perfiles de facebook para promover la violencia contra la mujer, esto lo supe de muy buena fuente y que inclusive se nos invito a reportar dicho perfil, además de otros más que verdaderamente afectan a terceros o promueven el racismo o la violencia.

En fin, regresome al tema, yo no sé que torcedura mental tiene o tienen los que reportaron dichas fotos, es como si se alteraran por ve la Venus de Milo ´por mostrar su torso desnudo.



o que nos espantáramos por ver la imagen del David  de Miguel Ángel, que miren ustedes que no son ni cuadros ni fotografías, son esculturas, vaya, si vamos a alterarnos con el morbo, en una de esas me van a salir con que a la primera le consiguieron un lindo brasiere deportivo, y al segundo unos boxer, de esos no pegados, para no alborotar una imaginación malsana.



La desnidez humana ha existido por generaciones, y el morbo también, vaya, recuerdo a una amiga comentarme de una fotos "pornográficas" de la época de su abuelo y que, al morir él, descubrieron accidentalmente mi amiga y su hermano, bueno, ellos muertos de risa, porque de pornografía, al menos de la que se conoce en el final del siglo XX, nada que ver.

Ahora bien, también me quede pensando, porque estar en un perfil donde se publica, lo que ell@s creen que es inapropiado, en cuanto a arte visual, es tan basto lo que se puede ver, El nacimiento de venus de Botticelli, que por cierto, un tiempo en son de broma, le pudrieron sus cuadritos negros, para poderlo presentar en el facebook.



Y la más actual que he visto es un cuadro de Patricia Toledo  llamado Lilith,



Mencionen ustedes otras más, las que gusten, y finalmente el gusto por la expresión artistíca puede variar, desde el estilo, el manejo de los colores, los conceptos, desde lo verdaderamente fidedigno a lo que el ojo ve, hasta lo meramente abstracto, tanto que, de verdad, y con todo respeto a los pintores, sólo ellos saben que carambas pintaron.

A lo que me lleva al otro tema que traía rondándome, el respeto, vaya, si no me gusta algo, quizás lo veo, lo checo, aprendo de ello, o al menos me entero que onda (disculpen el lenguaje vulgo), muchas veces me he topado conque, no estoy de acuerdo en como piensa el otro, para mi es como un ejercicio diario, permitirme escuchar hasta el final al otro, más que nada, porque quiero  entender como llego a x o y conclusión de un tema, o una idea que se ha puesto en la mesa, eso me ayuda a darme cuenta que, un sólo punto se puede ver de N maneras, y en muchas ocasiones me he llevado la sorpresa que, por falta de información, mis conceptos, sino están totalmente errados, al menos si un poco equivocados, es como abrir el horizonte. Esto también me lleva a la violencia pasiva, o aparentemente pasiva, porque no mejor preguntar: oye, y a ti que te refleja o que es lo que te gusta de tal o cual imagen, que te provoca, eso es fascinante, al menos para mi, porque una imagen puede ser  tan diferente para todos.

Total, sea este escrito para invitar a que, si una imagen te produce repele o te dan ganas de reportar a una persona, aclaro, no se me malinterprete, estoy hablando de "desnudos", ver que me provoca a mi, que lo primero que quiero hacer es "acusarlos" para que los bloqueen, en todo caso, que es lo que me bloquea a mi para inmediatamente censurar al otro.



Amadis


martes, 26 de noviembre de 2013

Amadis

Cuadro: "Despertando el volcan" (2007) 
de Patricia Toledo (Artista Plástica , Santa Rosa de Copan, Honduras, 1973- )


Es un día común y corriente en la aldea, Amadis está realizando sus tareas comunes, a paso lento, de un tiempo para acá siente como ha disminuido sus movimientos, si bien nunca fue una persona delgada, aún y con su redonda figura lograba moverse con rapidez, dentro de lo que cabe, claro está, en su momento llego a estar en una tribu de curanderos, o más bien, principiantes de curanderos, fue un trabajo fuerte, era entrar en las profundidades del ser, y si bien siempre era la sensación de incertidumbre, cada viaje era alentador, cansado, si, más de una vez la pregunta que le retumbaba en la cabeza era: ¿pero qué necesidad?

Pasaron los años, ella dejo de asistir a esos viajes, estaba cansada, mucho muy cansada.

Pasaron los años, y de repente se vio envuelta en un tremendo temor, de un tiempo para acá dudaba mucho de si estaba realizando lo correcto, sentía que le hacía falta algo, y muy en el fondo sabía que era, le hacía falta volver a buscarse a sí misma, sentía que había perdido brújula, eso por un lado, pero también tuvo que admitir que le gustaba mucho el trabajo que en su momento hacía con aquella tribu de curanderos, le gustaba este “investigar” este entender del ser, pero se preguntaba en muchas ocasiones, en verdad estaré aún a tiempo para hacerlo?

Esta duda la embargaba, porque no era el clásico trabajo de “tómese esta yerbita y ya la hizo”
No.

Era aunque muchos lo dudaran con todo el ser, eran danzas, eran, si era necesario estar a ras de suelo, era dejar que la mente callara y las sensaciones surgieran.

Dice el dicho “el que busca, encuentra”

Y eso fue lo que sucedió, Amadis decidió buscar, buscar nuevamente esa sensación de autoconocimiento, de lucha, de vida.

Había empezado de poco a poco, y cada vez “las aguas eran más profundas”, era retomar esa sensación de saber dónde estaba pisando.

La siguiente propuesta fue ir a lejanas tierras, lejanas para ella, que hacía un buen tiempo que no salía de su hogar, se había vuelto una verdadera ermitaña, su únicas salida eran de la casa al trabajo, del trabajo a la casa, y los fines de semana a casa de sus padres, que de un tiempo para acá se había vuelto el único lugar donde estaba siendo amada y recibida, o al menos ese cuento se lo creyó en momentos de crisis.

Se dice que hay maestros que van y vienen, algunos llegan hacer más que un maestro, son personas que el destino, Dios, o el universo nos vuelven a poner en el camino por que son ellos que de alguna manera logran que otros que vivían en desolación, logren ver que son más allá que un cuerpo humano, son seres espirituales que perdieron su camino en un momento dado.

Ese ser lo conocía como la Master, una persona que a través de los años fue acumulando sabiduría, pero no se quedo con ella, sino que decidió compartirlo con otros seres, entre ellos estaba Amadis, que, para estas alturas había perdido un poc de su seguridad.

Master invito a una nueva experiencia, le llamaba “respiración holotrópica”; Amadis ya había vivido en dos ocasiones esa experiencia, la primera no le dejó muy gratos recuerdos, y sin embargo, en su momento fue a una segunda experiencia, misma que, sintió que no entro con todo, precisamente por el miedo a volverse atascarse en la profundidad del lodo en que tardo un tiempo en salir.

Cuatro de sus compañeras de tribu decidieron ir, le compartieron sus experiencias, pero ella seguía indecisa, “y si me vuelvo atascar?”

Por fin, tomo la decisión que las vida no puede estarse evadiendo cuando por algo se presentan cosas en la vida para cambiar la rutina y la cantaleta de: yo no puedo.

Surgió un viaje más, no lo pensó y dijo que si, ya tenía todo planeado, todo organizado, dejaría su refugio unos días, pero no pasaría nada, esta vez saldría de su ostracismo.

Llevaba días ocn mucha tristeza, con una sensación de estar inadecuada, fue cuando se pregunto: y sí de plano me voy hasta el fondo? En una de esas, hasta me impulso.

Estaba ya convencida de ir a esa nueva aventura, pero  Master informo que en donde se tenía planeada la experiencia se había cancelado, pero que había otra opción ir esa misma semana a otro lugar donde iba a llevar a cabo la ceremonia de repsiración, sólo dos estábamos en la lista, una niña traviesa, con una sonrisa eterna, al menos pocas han sido las ocasiones que la ve en la lona, y ell
a.
De momento Amadis sólo contestó que tenía que organizarse, pero conforme paso la semana llego a su corazón la firme convicción de ahora o nunca.

Esta fue su experiencia…

Primer día y nos presentan con el resto de la tribu, todos con sensación de “vamos con todo”, yo no puedo dejar de pensar en que iba a llegar un momento que, aunque quisiera no iba poder llevar el ritmo de los demás, me siento muy limitada teniendo que sentarme en la silla, no me siento con tanto arraigo, y sin embargo, tampoco me atrevo a sentarme en el piso, no sé si mis rodillas puedan responder rápido en un momento dado..

Comenzamos con una respiración de Osho, si sí la puedo hacer, me he percatado que, si la llevo como es, sin pensarlo y sólo dejando sentir mi cuerpo, no llego a lastimarme, si me siento de repente como que mi pierna derecha protesta, pero sigo, cuando llego al chakra del corazón quiero vomitar, con el de la garganta quiero llorar, va la segunda ronda, va repetida la sensación, termino, me siento, y me viene ese alud de llanto, llanto añejo, llanto de miedo, llanto atorado hace años de infancia, en la que debía consolarme sola y rápido, porque como me podrían consolar si estaba castigada… surge el rostro de mi abuela materna, surge su sonrisa, y ese guiño que para mí era como una cómplice en mi vida, quizás no la veía seguido, pero era como aire fresco en mi vida de infancia.

Termino el ejercicio, me quedo con esta sensación de que está permitido llorar, que mi abuela me dio el permiso, que no pasa nada. Nos vamos a descansar, pero mi corazón está a mil, no puedo dormir, salen un poco más de lágrimas, pero estas ya son como un descanso.

Llega el momento,, no lleva mi compañero, de repente veo a la niña rubia a mi lado…
-       
   Nos acompañamos

-          Órale, va


Como lo viví…

Voy en la orilla del mar, todo es apacible, estoy, aparentemente nadando, todo es tranquilo, todo es en calma, voy encima de una tabla, de repente empieza el mar a picarse, me siento que me está ganando el mar, me avienta, me abraza, me vuelve a aventar, no sé qué hacer, e repente somos tres en un mar embravecido, veo que una está en total desesperación, otra más esta sosteniéndola, debemos permanecer sobre la tabla, de ello depende muchas cosas, el mar sigue aventándonos, una de ellas sigue queriendo lanzarse fuera de un refugio seguro, no sé de donde tomarla, no sé si tenga la fuerza, es más no sé si realmente podre moverme más allá de lo que creo puedo hacer…

Nos avienta, nos revuelca, no se calma, y vuelve a aventar yo no sé qué más hacer sino cuidar a mi compañera, pero ya no puedo, me están doliendo los brazos, me sorprendo subiendo y bajando ,moviendo a su ritmo para que no se lastime, pero a la vez con miedo de revivir un golpe, mi codo me duele mi codo, pero no debo soltarla, no, no es ella, soy yo, no puedo dejarme llevar por la desesperación, en un momento dado ella grita, yo grito, y sólo quisiera decir, calma, todo va pasar, todo va estar bien,…no sé cuánto tiempo ha pasado, sólo sé que son como olas embravecidas, que si acaso dejan un poco de espacio para jalar aire, si, al fin, llegue a la orilla, estoy cansada, agotada, siento que los brazos se me caen, sigo impresionada de haber salido de ahí, se oye una música como de fuerza, es una voz grave, y luego una voz muy delgada, entre lo masculino y lo femenino, supongo que la sensación que tengo es la misma que siente un naufrago cuando llega a tierra, siento que la música me envuelve y me arrulla.

Pero esto aún no ha terminado, viene lo más difícil para mí, la guerra entre la razón y la sensación.


Oigo la música, debo cubrirme, me siento como Sinuhe, con expectativas, metiendo cabeza, para ver si veo algo, me enconcho, se que si cierro los ojos mi mente se apaga un poco y no está al pendiente de lo que ve, debo enfocarme en mis demás sentidos, me empieza a doler la cabeza, me enconcho aún más oigo críticas, oigo que no voy a poder, que no haga lo que sienta porque es fingido, me canso de estar peleando conmigo misma, me harta, llega un momento que sólo atino a decir, ya me canse de existir, ya me canse de pelear por ser lo correcto, ya no quiero…

De repente se oyen tambores, tengo deseos de danzar, pero el espacio es muy reducido, me visualizo como un guerrero africano, escondido en una cueva, muy poco espacio, debo de aprovechar el poco movimiento que me permite ese espacio, sigo escuchando “no puedes”


Siguen los tambores, sigo enfocándome en mi cuerpo, siento que alguien se acerca, si es la voz que sigue recriminándome mis errores, debo acabarla, debo callarla, dejo que se acerque un poco, me arrastro, la siento, comienzo a pegar de a poco, pero debo callarla, debo acabarla, doy uno, dos, tres golpes, mi corazón late con fuerza, me duelen los brazos me suelto a llorar, me siento cansada pero debo seguir, en ese detenerme, siento que se abalanza aún más las recriminaciones, siento que me están apaleando, me pegan, me recriminan, siento que me ahogo, me acomodo de tal forma que me hago a un lado, sin embargo sigo sintiendo el ahogo, abro los ojos, no veo a nadie, debo de esconderme y recuperarme, tratar de no caer, me recuesto, espero, espero el momento para volver a defenderme doy otros golpes, no sé si al fin termine, pero me gana el dolor de mi hombro izquierdo, me recuesto boca arriba, siento que ya lo que podía hacer lo hice, ya no me quiero mover, me canse, oigo nuevamente música al fondo esta vez es como de un arrullo, debo buscar un refugio, debo sentarme, me pesco de algo, me arrullo, me consuelo, sé que esto no termina aquí, debo descansar, si bien luche, no sé si logre acallar del todo al verdugo, no sé si en las noches volveré a tener esas pesadillas donde demonios me persoguen, ojalá y no…

Amadis